George Michael: crestón del olimpo musical.

Por Kevin Alcaraz

Dentro del puñado de iconos en la generación MTV, la convención es que estos fueran grandes cantantes, bailarines, compositores y exploradores de géneros musicales. No obstante, pocos influyeron tan profundamente en la industria del entretenimiento como aquel místico personaje, cuyos sencillos inundaron las radiodifusoras británicas como ningún otro artista durante los ochentas y noventas; y de quien, su vida privada se tornó en una fábrica de dramas sensacionalistas.

Nacido como Georgios Kyriacos Panayiotou de una familia migrante mediterránea conservadora en una zona marginada al norte de Londres, demasiado joven resolvió que quería ser un músico importante.

Primero caló como DJ, y luego como integrante de proyectos ska, antes de formar el exitosísimo dúo Wham! junto a su mejor amigo Andrew Ridgeley en 1981.

Habiéndose ya cambiado el nombre legalmente a George Michael, un par de años después publicó el álbum Fantastic, del cual compuso el grueso del material él mismo. Este, incluía temas memorables como Wham rap! (Enjoy what you do) y Club Tropicana. Aunque, el verdadero catalizador para el grupo fue sin duda el siguiente trabajo titulado Make It Big (1984), el cual gracias a sus sencillos Wake me up before you go-go, Everything she wants, Freedom y Careless whisper, convirtió a la pareja en astros internacionales.

Sin embargo, este último ya dejaba ver que la figura de Ridgeley era poco más que ornamental, pues fue promocionado, y es considerado, la génesis como solista de Michael.

Aún así, Wham! topó la gran mayoría de las listas de ventas en el mercado occidental; tanto, que incluso fueron invitados a ser el primer acto del mundo angloparlante en presentarse en China. El evento representó todo un hito cultural ante la prensa, quienes le dieron una amplísima cobertura mediática ante el miedo del gobierno oriental de que el concierto pueda incitar a una revolución entre tanto baile y hormona adolescente.

“East meets Wham!, and another great wall comes down”

Chicago Tribune.

Poco después, George se emancipó de Andrew, no sin antes publicar el álbum de despedida Music from the Edge of Heaven (1986) que incluía el clásico navideño Last Christmas. Su postura era más que clara: deseaba ser percibido como un músico sesudo, capaz de codearse con los gigantes de la industria; razón por la cual no tardó en colaborar con Aretha Franklin en el tema I knew you were waiting (for me), el cual supuso un éxito mayúsculo para ambos.

Cuando por fin se publicó Faith en 1987, el mundo del espectáculo presenció la entrada de un nuevo modelo para ser un sex symbol: ritmos pseudo rockabilly, pantalones Levi´s, barba elegantemente desalineada y chaqueta de cuero.

El álbum asestó una serie de canciones pilares para la cultura pop ochentera como Faith, Father figure, I want your sex, One more try y Kissing a fool. Rápidamente, se alzó como un éxito rotundo en ambos lados del Atlántico y más allá de oriente medio -vendiendo cerca de 25 millones de copias-, en medio de cuestionamientos sobre su sexualidad, videoclips polémicos, censura, e imágenes inmortales y definitorias para la época; al punto en que, con la venta de discos aquel año, opacó a integrantes de la realeza musical como Madonna, Michael Jackson y Prince.

“Faith displays Michael‘s intuitive understanding of pop music and his increasingly intelligent use of his power to communicate to an ever-growing audience.”

Rolling Stone.

A pesar de que George le decía al mundo que la ropa no hace al hombre mientras prendía fuego a su característica chaqueta, inevitablemente, se convirtió en un emblema para millones de adolescentes. Así, en el cenit de la fama -donde esta se vuelve asfixiante- se convenció de que debía darle otro giro a su carrera, dejar de ser un títere de la industria para convertirse en un auténtico maestro del entretenimiento.

Listen Without Prejudice Vol. 1 fue lanzado el otoño de 1990 con un propuesta mucho más social, introspectiva y pesimista, que sirvió de apología a su dudosa orientación sexual. Praying for time, Freedom! ´90, Cowboys and angels, Waiting for that day y Heal the pain cosecharon excelentes críticas; sin embargo, la negativa de Michael por aparecer en los videoclips y realizar giras promocionales, hundió las expectativas comerciales de Sony Music al colocar a penas 8 millones de ejemplares en el mercado.

Molestos por la autosaboteada postura de su ¨cliente maricón¨, la disquera emprendió una batalla legal contra el cantante, cancelando el segundo volumen de su proyecto; recordándole de paso al público que los artistas deben ser considerados solo una pieza de software en la maquinaría global.

Mientras tanto, George se embarcó en una gira mundial para cantar versiones de sus canciones favoritas -incluyendo Somebody to love en el concierto homenaje a Freddie Mercury-, donando anónimamente las ganancias a fundaciones para fomentar la educación y combatir el SIDA, la cual era sinónimo de ¨comunidad gay¨ en los noventas.

George Michael was the best. There’s a certain note in his voice when he did ‘Somebody to Love’ that was pure Freddie.”

Brian May.

En medio de esta época, murió su pareja sentimental, el diseñador brasileño Anselmo Feleppa, precisamente por complicaciones relacionadas al VIH, a quien el cantante no pudo acompañar a terapía públicamente por temor a ser descubierto por su madre como el ¨ sucio homosexual¨ que era. Unos años después falleció también Lesley Angold Panayiotou.

En 1996, vio la luz el sensacional Older, posiblemente el álbum más desolador de Michael. Con él, finalmente lograba sacudirse cualquier vestigio de los años pop adolescente con temas como Fastlove, Spinning the Wheel, You have been loved y, en especial, Jesus to a child -el cual fue dedicado a la memoria de su difunto amor secreto-, que carga con toda la pérdida, el dolor y lamento que una canción puede hacer.

Poco después llegó Ladies & Gentlemen: The Best of George Michael (1998), que incluía algunos temas inéditos como Don´t let de sun go down on me (con Elton John), Desafinado (con Astrud Gilberto), As (con Mary J. Blige), Too funky y Outside.

De hecho, esta última pieza allanó el camino hacia fuera del armario; pues, su video promocional sirvió como parodia al penoso incidente que protagonizó en un baño público en Beverly Hills, cuando George fue presa de una redada policiaca que lo expuso siendo extremadamente lascivo con un oficial local. Así fue como -para sorpresa de nadie- declaró su homosexualidad en 1998.

No fue sino hasta 2004 en que habló abiertamente sobre aquel percance, cuando aprovechó su visita al programa de Oprah Winfrey para promocionar igualmente su nuevo material titulado Patience. Este, discute temas tan variados como el consumismo sexual, la intervención occidental en el Golfo Pérsico, la opulencia estadounidense, la hipocresía de sus aliados y la identidad de género. Además, contiene temas sobresalientes como Amazing y Flawless (Go to the city).

“I am British, I live here, I pay my taxes, and I’m very, very worried that we are now the second most dangerous country in the world thanks to our special relationship with America.”

Michael.

Lo que siguió fue una serie de giras conmemorativas que incluían fechas en Estados Unidos -las primeras en más de 15 años-, y que convirtieron a Michael en unos de los artistas más vistos en vivo en la historia. Paralelamente, su vida privada daba mucho de qué hablar; se habló de su retiro, luego de una posible reunión con Andrew Ridgeley, que no daba el ancho como figura televisiva, que los actos lujuriosos en su día a día iban en aumento, al igual que la depresión y el consumo de Prozac y cannabis.

De hecho, pasó por un breve coma en 2011 que alertó a toda la isla británica. Afortunadamente, logró recuperarse a tiempo para interpretar de forma sensacional Freedom! ´90 durante la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y publicar su álbum filarmónico Symphonica en 2014.

Tristemente, la navidad del 2016 -y solo unos meses después de llorar a David Bowie y Prince-, George Michael fue encontrado sin vida en su residencia inglesa a causa de un fallo cardíaco, muriendo así el último bastión de la dominante generación glamurosa pop ochentera. Sus restos fueron enterrados al lado de su madre en su natal Highgate.

Tras su muerte, una multitud de asociaciones como Childline, Terrence Higgins Trust y Macmillan Cancer Support, revelaron que por años recibieron donaciones anónimas del cantante, y que, además, este también auspiciaba el festival anual navideño al norte de la capital inglesa. Y, por si fuera poco, se vendió su colección de arte con un valor de unos 12 millones de libras esterlinas, y lo recaudado fue entregado a estas mismas sociedades.

También, es de destacar el bello tributo que le rindió Emma Thompson cuando escribió la cinta Last Christmas -protagonizada por Emilia Clarke y Henry Golding-, que, además de tomar el título de clásico tema de Wham!, fue totalmente musicalizado con la carrera del cantante.

Es justo esta época en la que es más profunda la tristeza al recordar la sensacional figura de George Michael, pues, al margen de su irónica muerte, el invierno era su temporada favorita del año; cosa que contrastaba con su incendiaria personalidad. Y es que, nunca ocultó la sensibilidad de su corazón, las esperanzas que custodiaba, y el amor que le tenía a la vida. Sin duda, su obra da testimonio de que se trata de un auténtico prócer del entretenimiento.

“What a singer, what a songwriter. But more than anything as a human being he was one of the kindest, sweetest, most generous people I’ve ever met.”

Elton John.

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