Stray: Videojuego con causa.

Por Fer Bazán

La última sensación de juego es el nuevo título de Annapurna Interactive llamado Stray, saliendo al público este 19 de julio y que trata sobre un adorable gato naranja perdido y separado de su familia de gatos en una distopía controlada por un robot.

Al jugar eres el protagonista felino, ágil, curioso y juguetón, transportado en un momento de mala suerte a las calles futuristas y laberínticas de Walled City 99.

Como criatura biológica, tu cuerpo está en desacuerdo con esta ciudad cibernética y los habitantes robóticos que la llaman hogar; esto por supuesto, resulta ser tu fuerza, permitiéndote mover con una libertad que carecen tus contrapartes mecanizadas.

Pero, a pesar de toda su aparente hostilidad, Walled City 99 es un patio de recreo, uno que lo ve saltando de un letrero de neón a una canaleta y un techo de hierro corrugado, moviéndose como gato y, en los momentos más efectivos, pensando como uno también.

Debido a la realidad comprobada de que a la gente le encantan los gatos, la historia está derritiendo los corazones de los amantes de los gatos y tirando de sus fibras sensibles, situación que las organizaciones de acogida y rescate de animales han podido aprovechar.

Los refugios y las organizaciones de crianza a menudo tienen que recurrir a formas no convencionales de recaudación de fondos, como grupos de Facebook, giveaways en línea o transmisiones, por lo que Stray resultó un excelente juego porque, bueno, es un juego que entiende a los gatos. (Incluso hay un botón para maullido, que es muy importante).

El editor de Stray, Annapurna Interactive, también se asoció con Nebraska Humane Society, así como con Cats Protection, una organización benéfica para el bienestar de los gatos con sede en el Reino Unido, para ayudar a recaudar fondos y logrando la cantidad de $7,000 para gatos necesitados a través de un giveaway, que se destinará a la atención médica y el mantenimiento de los gatos bajo su cuidado.

“Annapurna Interactive se puso en contacto con nosotros en junio para medir nuestro interés en colaborar en algo relacionado con el lanzamiento de Stray”,

Dijo Brendan Gepson, especialista en marketing de Nebraska Humane Society.

“Esta ha sido realmente una gran experiencia para nosotros: pudimos conectarnos con una base completamente nueva de donantes y todos han sido increíblemente amables. Algunas personas nos dijeron que ni siquiera tenían un PlayStation o alguna forma de jugar, pero querían hacer una donación para ayudarnos de todos modos. En este momento, estamos buscando comunicarnos con algunos transmisores locales para mantener este impulso.”

Agregó Gepson.

Volviendo al juego, nunca fallarás un salto, pues siempre estarás seguro de aterrizar sobre (los cuatro) pies. En este juego de rol, podrás gatear a través de espacios reducidos que actúan como transiciones de carga a nuevas áreas o momentos bellamente animados entre personajes que no son jugadores.

Además, a diferencia de otros videojuegos, Stray no es violento y renuncia a toda la acción asesina para centrarse por completo en un tipo de exploración tranquila con entornos logrados con un presupuesto minúsculo en comparación con sus contrapartes de gran éxito.

Los callejones y plazas herméticamente cerrados están repletos de graffiti, basura y otros artefactos de habitación humana.

Aislada del resto del mundo, la ciudad está iluminada de forma totalmente artificial, con el tono cálido de las lámparas y las linternas de aspecto asiático o el azul frío de las pantallas de los ordenadores.

En Midtown, las tiendas y los apartamentos se amontonan unos encima de otros. En las alcantarillas, una baba pegajosa cubre el hormigón.

Interpretar al gato a través de acciones aparentemente sin sentido, como rascarse, beber y acurrucarse cómodamente en una bola nunca deja de calentar el corazón. Sin embargo, la idea explorada más exhaustivamente del juego surge de la relación entre el gato y B-12, un dron de naturaleza dulce que te ayuda a escapar mientras descubres los recuerdos agridulces del propio dron. Atado a la espalda del gato en todo momento, mientras hace bromas, se convierte en una ayuda indispensable.

Aun así y a pesar de toda la perspectiva renovada que Stray proporciona de forma natural a través de su protagonista felino, esta es una visión profundamente tradicionalista del cyberpunk que, si bien está bien ejecutada, para algunos, su narrativa y construcción del mundo pudieran carecer de sustancia y encontrarlo muy corto, pero definitivamente en gustos se rompen géneros y al parecer los amantes de los animales opinan totalmente lo contrario.

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