West Side Story (2021)

Por Sergio Muñoz

Hace unos meses tuve la oportunidad de ver la tan aclamada West Side Story, la película original de 1961, en la pantalla grande. Luego de que terminó, la primera pregunta que llegó a mi mente fue “¿Cómo le va a hacer Steven Spielberg para igualar el increíble logro cinematográfico que fue la original?”

Ayer tuve la oportunidad de ver la nueva adaptación por parte del legendario director y debo de decir que no solo lo logró, sino que superó a la original.

West Side Story cuenta la historia de dos grupos rivales en el lado Oeste de la ciudad de Nueva York y la historia de amor que surge dentro de esta rivalidad en una época de conflicto y cambio en el vecindario.

Spielberg abre la película con una toma filmada desde una grúa que nos muestra el cambio que está por venir a la ciudad, seguido por una readaptación del icónico número musical que nos presenta la rivalidad entre los Jets y los Sharks. A los 15 minutos del filme, estaba asombrado por la dirección de Spielberg y por el espectacular trabajo de fotografía de Janusz Kaminski

De inicio a final, la película es un festín de espectáculo visual y sonoro que se presenta desde los momentos más pequeños e íntimos, hasta las escenas más grandes y ruidosas de la cinta.

La colaboración entre Spielberg y Kaminski es tan perfecta que pueden hacer que Ansel Elgort mirando su reflejo en el piso sea una de las cosas más asombrosas del año. El increíble diseño de producción y de vestuario nos dan una representación exacta del mundo en que éstos personajes viven. 

Y aún con todo lo mencionado, debo decir que uno de los puntos más fuertes de la película son las actuaciones secundarias.

Ariana DeBose, quien tenía zapatos gigantes que llenar al interpretar a Anita (anteriormente interpretado por la legendaria Rita Moreno), se roba la película por completo: desde sus números musicales hasta los momentos más trágicos, DeBose impone una presencia muy difícil de igualar por cualquiera de sus compañeros actores. También aplaudo el gran trabajo de David Álvarez, Mike Faist y Rita Moreno, quienes hacen que cada una de sus escenas sea tan disfrutable de ver.

Así mismo, las actuaciones de todos y cada uno de los miembros de los Sharks y los Jets es muy enriquecedora musical y narrativamente.

El único pero que tiene la película son sus actores principales. Rache Zegler como María hace un trabajo decente que al final del día es opacado por los actores secundarios. Ansel Elgort como Tony no es malo pero se siente tan fuera de lugar dentro de un elenco de actores notoriamente con experiencia teatral que están dando todo en la película. Además, Elgort y Zegler no tienen química, algo que seguramente Spielberg notó, ya que la película termina enfocándose mayormente en los personajes secundarios. 

Una de las diferencias que la cinta de Spielberg tiene con la original es el enfoque que le da a la historia. El filme original se enfoca en la “dulce”  historia de amor de María y Tony en un mundo que no les permite estar juntos (sí, Romeo y Julieta). Por otro lado, esta nueva adaptación se enfoca en su entorno, los cambio alrededor de ellos, el sistema que hace que dos grupos demográficos entren en conflicto y cómo el odio y el amor llegan a sacar lo peor de las personas.

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